Fidèle Gandonou Houssou (español)

Leer la Biblia de manera diferente

La Biblia es usada comúnmente en ciertos ambientes para negar la igualdad entre mujeres y hombres y para reforzar una visión patriarcal de la sociedad. Aún más, ciertos estudios feministas han demostrado que el texto bíblico refleja una perspectiva abiertamente androcéntrica. Por consiguiente, surge la pregunta importante: ¿Tenemos que rechazar la Biblia en sí misma, como un conjunto, como un producto de la ideología patriarcal y del machismo? ¿O deberíamos, más bien, evitar „tirar al bebé con el agua de la bañera “ e ir a lo esencial, leyendo la Escritura de manera diferente de lo que ha sido hasta ahora, prestando atención a sus contradicciones internas y favoreciendo entre sus historias y prescripciones aquellas que valoren a las mujeres y proclamen la igualdad de género ante Dios? Voy a responder a esta pregunta en diálogo con dos enfoques que no han rechazado la Biblia, pero que hicieron una nueva lectura: la primera de ellas procede de Occidente y la segunda viene de África.

Una lectura feminista de la biblia en Occidente

Voy a repasar las iniciativas de relectura bíblica que tienen dos características principales: la iniciativa de publicar una Biblia que pone el foco en las mujeres y un análisis de la Biblia que rehabilita a las mujeres, ambas se caracterizan por una gran libertad de enfoque.

La publicación de otra Biblia: „La Biblia de la mujer“[1]

La Biblia de la Mujer es un libro en dos volúmenes, el primero de ellos apareció en 1895 y el segundo, en 1898. Esta publicación se alinea en un contexto marcado por la lucha de las sufragistas en los Estados Unidos por el derecho de las mujeres a votar. Escrita por Elizabeth Cady Stanton y un comité de veinte y seis mujeres es, fundamentalmente, una publicación militante para combatir la ortodoxia religiosa tradicional según la cual las mujeres eran menos que humanas y fueron hechas para estar al servicio de los hombres.

Derribar este muro de prejuicio era el objetivo de ofrecer otra lectura de la Biblia, una lectura que liberara a las mujeres en lugar de esclavizarlas. Por eso observamos en el capítulo uno de la “Biblia de la mujer” la clara diferencia entre dos relatos de creación en el libro del Génesis: la primera historia en Génesis 1, 26-28, donde parece que el hombre y la mujer fueron creados simultáneamente, y una segunda historia, la de Génesis 2, 21-25, donde parece que la mujer fue creada después que el hombre, de una de sus costillas.

Elizabeth Cady Stanton y sus amigas trataron de demostrar que la inferioridad de las mujeres no es enseñada verdaderamente en ninguna parte en la Biblia, pero que todo indica que ella es realmente igual al hombre o, en algunos casos, incluso superior a él. Así, en la historia de la fruta prohibida, la reacción de Adán al confrontar la interpelación del Creador parece indescriptiblemente débil. Este no es ciertamente el comportamiento de un ser superior:

Él dijo: 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? [2]

12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.” (Génesis 3; 11-12)

Luego las autores observan el significado literal del nombre „Eva“:

20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. (Génesis, 3;20)

¡Qué pena ─ agregan ellas─ que todas las versiones de la Biblia hayan preferido mantener la palabra hebrea “Eva” en lugar de traducirla! Porque la mujer es de hecho “Vida”, la madre eterna, la primera representante de la mitad más digna y más importante de la raza humana.

Estos tres primeros capítulos son suficientes para dar una idea de todo el libro. Sin embargo, sabemos el resto de la historia: La Biblia de la Mujer fue rechazada por el movimiento sufragista, cuya lucha había pretendido reforzar. En la 28ª Reunión Anual de la Asociación Americana para el voto de las mujeres en Washington, en enero de 1896, el libro fue atacado duramente. [3][2] Elizabeth Cady Stanton y sus amigas hicieron tuvieron la razón demasiado pronto. Estaban adelantadas a su tiempo.

Rehabilitar la historia de las mujeres de la Biblia

En el Evangelio de Marcos, el relato de la Pasión destaca tres personajes: por un lado, dos de los Doce, Judas y Pedro, de los cuales uno traiciona a Jesús, mientras que el otro lo niega y; por otro lado, una mujer cuyo nombre no se menciona, que perfuma a Jesús con un valioso perfume. Mientras que algunos discípulos desaprobaban con murmuraciones el gesto de esta mujer, Jesús los escucha y declara:

De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. (Marcos 14; 9)

Elisabeth Schüssler Fiorenza toma el título de su libro En memoria de ella[4] de esta historia, con el propósito de „(…) reconstruir la historia del cristianismo temprano como la historia de las mujeres con el fin no sólo de restaurar las historias de las mujeres de la historia cristiana primitiva, sino también para reclamar esta historia como la historia de las mujeres y los hombres. [5]

En memoria de ella es un intento poderoso y serio por rehabilitar la historia de las mujeres en las historias de la Biblia, así como también al movimiento apostólico y eclesial de las primeras comunidades cristianas. Es un intento sólido de restitución del rol y el lugar de las mujeres en la historia bíblica y de la iglesia. Esta reconstrucción nos permite descubrir la historia del cristianismo temprano como una historia de hombres y mujeres, en contraste con lo que es aceptado en la conciencia popular, la que toma esta historia como una simple historia de hombres. El objetivo de la hermenéutica crítica feminista de liberación es recuperar la importancia y el poder de las mujeres en la Biblia y en la historia del cristianismo primitivo. [6]

Una libertad de enfoque

La forma en la que Elisabeth Schüssler Fiorenza procede es una verdadera libertad de enfoque que sitúa la palabra de Dios en una dinámica de vida, una palabra que participa en la vida cotidiana. Libera la palabra de Dios de todas las contingencias, ya sean históricas, editoriales o culturales para encontrarla exactamente como Jesús la da. En este sentido, la autora propone un paradigma pastoral. [7] Este paradigma toma en cuenta las necesidades y las realidades de la comunidad de fe y responde a ellas. Se trata de una evaluación crítica y teológica de los textos bíblicos en la vida diaria de los cristianos. No está limitada sólo a revelar lo que el autor y el texto quisieron decir, sino que examina también, de una manera crítica, la pertinencia teológica del texto para la situación actual de la comunidad de fe. Este nuevo paradigma sostiene ambos extremos de la cadena al mismo tiempo: la situación pastoral y su respuesta teológica, el aspecto histórico y el teológico, el pasado y el presente.

El reconocimiento de este paradigma pastoral en el contexto africano evitará folklores e hipocresías, malas interpretaciones y aplicaciones de los textos bíblicos a la experiencia de las mujeres. Por ejemplo, cuando se tratan temas como el uso del velo, la sumisión de las mujeres, las mujeres que hablan en la congregación y la participación de las mujeres en la vida de la sociedad; es esencial una hermenéutica feminista de la liberación. ¿Cuál es la importancia teológica contemporánea de la obligación de llevar un velo durante la oración de la Santa Comunión en el contexto africano? ¿En qué medida el velo nos libera? ¿Es esencial para nuestra relación con Dios? ¿De qué manera se libera a las mujeres cuando se les niega la participación en los servicios de la iglesia durante su período de menstruación? Estas cuestiones son dignas de preguntarse cuando sabemos que Jesús no condenó el contacto de la mujer con hemorragias; en cambio, la curó.

Lo que hoy es importante para la interpretación de la Biblia no es sólo una buena comprensión histórica del significado de los textos, sino también una evaluación teológica y crítica de sus roles en la historia de la Iglesia actual. Esta libertad de acercamiento a la Palabra es una manera de sentirse libre cara a cara con el texto recibido y de descubrir la palabra liberadora de Jesús. Entonces la Palabra ya no será vista como un arquetipo sino como un prototipo.

Un paradigma de la sospecha

Con el fin de recuperar el verdadero rostro del Evangelio, Elizabeth Schüssler Fiorenza desarrolla un enfoque que comienza desde el paradigma de la sospecha. Esta es la sospecha de androcentrismo y patriarcado,[8] que postula que la Biblia es una representación de la versión patriarcal de la historia de la Iglesia primitiva. De esta manera, a menudo ha servido para justificar la exclusión y la marginación de las mujeres dentro de la Iglesia y la sociedad. Esta huella patriarcal se expresa de varias formas: se ha producido-una „patriarcalización“ progresiva en la institución de la Iglesia, una estructuración jerárquica de las funciones eclesiales según un esquema relacional de sumisión / dominación. En el proceso, se practicaba la opresión contra las mujeres lo que llevó a su marginación y eliminación del liderazgo. En los libros que se han preservado y canonizado, el papel esencial desempeñado por las mujeres se borró tanto como fue posible. Sin embargo, trazos reconocibles marcan que los textos que han sobrevivido son más prescriptivos que descriptivos. Los Padres de la Iglesia han apoyado y defendido el patriarcado a través de su interpretación fuertemente misógina. La exégesis académica tradicional trabaja con una visión androcéntrica del mundo. La cultura bíblica y su interpretación dominante provienen de hombres que inconscientemente apoyan la dominación patriarcal. Aun así, hay marcas en la Biblia que reflejan una visión diferente de las mujeres. Estas huellas permiten una reconstrucción de la historia real de las mujeres en los tiempos de la cristiandad temprana.

Por lo tanto, el paradigma de la sospecha es un medio de resistencia al descontrolado fundamentalismo bíblico en las comunidades africanas. Prohíbe la consideración de los textos bíblicos como verdades inmutables, congeladas y protege contra la tentación del rechazo global de la Biblia. Nos conduce a cuestionar cualquier texto bíblico e investiga su función en relación con la realidad de las mujeres. Por eso, ayuda a romper el silencio de los textos bíblicos y a recuperar la realidad histórica borrada o ignorada. Se necesita con urgencia este trabajo aún hoy en nuestras comunidades, ya que la mujer cristiana quiere identificarse con los personajes femeninos de la Biblia. No sería exageración equiparar la comunidad de fe en África con aquella en la que creció el movimiento de Jesús y la iglesia, una sociedad patriarcal. La cristiandad africana ha experimentado y continúa perpetuando aún hoy el mismo proceso de androcentrismo y patriarcalismo. Una metodología de la sospecha es esencial para las mujeres y los hombres en nuestras comunidades hoy, quienes tienen que tamizar a través del Evangelio tal como se predica con el fin de recuperar su cara liberadora e inclusiva.

En memoria de ella trabaja para detectar y analizar las huellas olvidadas de las mujeres en la historia bíblica con el fin de dar a las mujeres de hoy los elementos necesarios para su plena integración, liberación y realización. Esta relectura feminista integral de la Escritura enfatiza el rol de las mujeres, su responsabilidad y sus varias luchas contra el patriarcado en el movimiento de Jesús y en la misión evangelizadora. Frente a las mujeres africanas que se refugian en las células de oración y en otras estructuras de la Iglesia para prosperar, esta lectura nos desafía y nos señala que el refugio en la espiritualidad ambiente debe conducir a la liberación y a la felicidad de los hombres y mujeres en total integridad.

Una lectura feminista de las Escrituras en África

En África, algunas personas se han comprometido a releer la Biblia desarrollando una nueva hermenéutica al servicio de la liberación de las mujeres. Las reflexiones de Marie-France Bayedila Bawunina y de Marcellin Sètondji Dossou[9] merecen atención. Ellos han estudiado la importancia liberadora de algunos textos del Nuevo Testamento. Revelan el cambio del mensaje del Evangelio a través de los textos sobre la genealogía de Jesús (Mateo 1: 1-16) y la actitud de Jesús hacia la mujer adúltera (Juan 8: 1-11). Este discurso subversivo que los autores llaman la „revolución femenina de Cristo“ [10] puede cambiar el destino de las mujeres africanas. Lo que se propone es nada más que una ética de la femineidad creativa y una ética de un nuevo comienzo liberador.

Una ética de la femineidad creativa

Esta ética es desarrollada por Marie-France Bayedila Bawunina a través de las figuras femeninas en el árbol genealógico de Jesús. En esta genealogía, hay cinco figuras femeninas: Tamar, Rahab, Rut, Betsabé[11] [10] y María. Idealmente, estas figuras femeninas deberían ser modelos ejemplares dentro de la sociedad patriarcal. Sin embargo, sus historias muestran que ellas están lejos de ser mujeres ejemplares que siguieron las reglas generales de sumisión, silencio, obediencia ciega, de una virtud moralizante dirigida a agradar y respetar la voluntad del hombre. En una palabra, no son mujeres estimables para una sociedad patriarcal y, aún así, ellas son las que tiene en cuenta la lista genealógica. Si este es el caso, ¿qué es lo que justifica su inclusión en el árbol genealógico de Jesús?

La mención de estas mujeres en la genealogía de Jesús está marcada por esta voluntad creativa y liberadora que ellas han destacado al superar las leyes de la sociedad que hacen a las mujeres unas personas eternamente despreciadas, violadas, rechazadas, humilladas y sometidas. A través de su coraje y determinación, estas „Madres de Jesucristo“ fueron capaces de enfrentar los problemas asumidos como propios y se dieron a sí mismas un nombre, una identidad, al contribuir a la realización de la salvación. De esta manera, sus vidas y su experiencia de afirmación y creatividad nos desafían como mujeres, por lo que no sólo podemos creer sino también elegir la posibilidad de cambiar una existencia alienante por estabilidad social y paz. Suyo es el destino de la mujer que se posiciona como una persona libre trabajando por el establecimiento de una sociedad de responsabilidad, acción creativa, solidaridad, vitalidad, plenitud, prosperidad y felicidad compartida. Para estas mujeres, la transformación es una empresa audaz que consiste en moldear los acontecimientos en lugar de sufrirlos. Sus historias revelan que Dios permanece más allá de nuestras representaciones, nuestras instituciones, nuestras expectativas y nuestras reglas sociales. Él se revela a quién y cómo Él quiere en Jesucristo, por quien nos concede liberación y salvación. Es con esta convicción que las mujeres pueden vivir en este mundo y triunfar en la misión para las que Dios las ha llamado. Es urgente tanto para mujeres como para hombres ─siendo todos de la misma sangre, la misma mente y buscando la misma salvación en Jesucristo─ construir una ética de la convicción, responsabilidad y compromiso. Este es un proceso de des-condicionamiento, que nos permite pensar y vivir la femineidad más allá de la forma patriarcal y romper las cadenas y los moldes socio-culturales que entorpecen a las mujeres en el desarrollo de su energía creativa.[12]Estas mujeres nos sorprenden a través de una historia que retrata una mente feminista:

Con Tamar (Génesis 38), la ética de la femineidad creativa se concibe como un espíritu de iniciativa y compromiso para cambiar el orden de las cosas en la perspectiva de la promoción de los derechos de las mujeres. Hay una transgresión bastante significativa de la ley en su historia: la falta de respeto a la ley del levirato a través de la negativa de la inseminación y el despido de Tamar a casa sin escucharla. Así, ella se enfrenta a una mala posición como una amada, una víctima de las costumbres sexualmente abusada, obligada a llevar su luto por el resto de su vida. Pero, en cambio, en lugar de compadecerse a sí misma, ella fue valiente y se atrevió a cambiar su destino. Luchó para asegurarse una descendencia a costa de poner en peligro su vida, como para reafirmar que la astucia es el arma de los que carecen de poder. Al hacerlo, toma el riesgo de atrapar a su padrastro actuando como una prostituta para hacerse un nombre y una identidad para sí misma. Es su manera de eludir las costumbres que la condenan a la viudez de por vida. Algunos podrán decir que esta no es la forma correcta de actuar pero, curiosamente, la única que actuó así es nombrada en la genealogía de Jesús. Entonces, ¿quién la juzgará? ¿Dios o los hombres? Tomar el riesgo de la prostitución es a veces una opción positiva, con el debido respeto a la sociedad. La decisión de Tamar de ser inseminada para que la vida continuara era una elección: la elección por la vida con el riesgo de romper la ley.

La historia de Rahab (Josué 2 y 6) describe una ética de la capacidad. Por dirigir sola su vida, esta mujer es calificada como una prostituta que vivía en su propia casa. Más allá de la prostitución y la mentira, que podrían ser tomados como rasgos negativos en ella, se presenta a sí misma como una mujer con un profundo conocimiento de la vida política de su país y de los países vecinos. Se hizo famosa por acoger y proteger protección a los dos espías judíos enviados a Jericó como exploradores. Ella no sólo los acoge y protege, sino que también les da estrategias de rescate. El juicio y la forma en la que a ella se la considera a través de su estado no afectan su habilidad para pensar y actuar. Su capacidad política emerge a través de su habilidad para engañar a los hombres del rey que van a su casa buscando a los espías y para ponerlos en la pista equivocada de un modo tranquilizador. Bajo una apariencia halagadora y honesta, ella atrae la mirada favorable de los hombres del rey antes de disuadirlos, fingiendo no saber de dónde vinieron sus invitados o adónde fueron. Pero ella va más lejos, tratando de mantener lejos el peligro y manifestando que los dos hombres salieron durante el cierre de las puertas de la ciudad. Rahab juega el juego de la inversión de los roles y palabras con estos emisarios del rey. Cuando ellos le piden que traiga a los dos hombres, ella responde que ellos se fueron, mientras los oculta bajo su techo. Por último, ella urge a los hombres del rey para que los persigan. Después, ella regresa con los hombres judíos para decirles cómo rescatarse a sí mismos y para sellar un pacto con ellos para la salvación de sí misma y de su familia. Rahab se muestra a sí misma audaz, emprendedora, persuasiva y resuelta. Es en esto que ella representa un cierto estilo esencial femenino y una capacidad femenina. [13]

Rut, la moabita, desarrolla una ética de la acción y la esperanza a través de su historia. Rut, una mujer moabita convertida cuya historia se narra en el libro bíblico que lleva su nombre, era la viuda de un israelita, Mahlon, cuya familia emigró para huir de la hambruna. Cuando Noemí, su suegra, quiere volver a la tierra de Canaán después de la tragedia en la que pierde a su marido y a sus dos hijos; Ruth se niega a separarse de ella. Las dos mujeres llegan a Belén, donde viven en la pobreza. No queriendo descansar, Ruth decide dar sentido a su vida recogiendo las espigas de trigo en el campo de Booz, que era pariente de su suegro. Su determinación reside en su forma de superar los estereotipos discriminatorios y de romper las barreras erigidas por las costumbres al permanecer resistente, sabia y responsable. Ruth es una viuda joven, pobre, extranjera y sin hijos, a pesar de este estado ella se muestra valiente y combativa. Esto es aprobado por Dios para quien ella no es una extranjera. Ella le da significado a su vida a través del encuentro con Booz, que se casa con ella, con el apoyo de su suegra. Ruth y Booz engendran un hijo, Obed, el abuelo de David. Esta historia, un poco caótica al principio, conduce a un camino de vida que involucra al extranjero en la genealogía de Jesús. Para las mujeres africanas de hoy, Ruth es el modelo de una mujer luchadora que ha mirado hacia el futuro con confianza y que ha entendido que la desesperación no resuelve nada, sólo agrava la situación. Pero la esperanza, por el contrario, da la vida cuando es una dinámica de acción.[14]

Es una ética de la conversión a la lógica de Dios que emerge de la figura de Betsabé (2 Samuel 11-12). Betsabé fue la víctima de abuso por la voluntad del rey al poder. Esto no sólo condujo a un acto de adulterio, sino también al asesinato de su marido, Urías. El problema moral en el texto se vincula con el ejercicio del poder patriarcal que también es denunciado por el profeta Natán. Él se apareció ante David para culparlo de sus faltas. Pero, a pesar del arrepentimiento de David, Natán predijo muchas desgracias futuras. David, advertido sobre la inminente muerte del bebé, fruto de adulterio, oró a Dios durante largos días de ayuno. Aun así, el hijo murió. Más tarde, David y Betsabé fueron perdonados por Dios. Tuvieron otro hijo, Salomón, que se convirtió en rey después de la muerte de su padre. Curiosamente en esta historia, no se menciona ninguna sanción divina dirigida a Betsabé. ¿Es esta una manera de denunciar su victimización? En cualquier caso, el punto importante es que la entrada de esta mujer en la vida de David es el origen de su conversión y transformación. Si el profeta Natán es el que trabajó en este cambio en el rey David, Betsabé es el catalizador socio-ético. Este aspecto de la vida de Betsabé es crucial en la obra de salvación y constituye una fuente de inspiración.

Con María, descubrimos una ética de la responsabilidad y apertura hacia un nuevo horizonte. María es presentada como la madre de Jesús en las Escrituras. Dios se comunicó con ella a través de un ángel, quien le anuncia que ha recibido la gracia de ser elegida entre todas las mujeres para ser la madre de Dios a través de una concepción virginal. Este anuncio primeramente la atormentó, ya que ella se disponía a contraer matrimonio con su prometido, José. Frente a este anuncio, ella eleva objeciones y hace preguntas para saber cómo sucederá esto. Sin recurrir a su prometido y sin depender de lo que le sucederá a ella debido a su estatus social, María acepta la misión y se entrega a la voluntad de Dios. María no condiciona su llamado a la aprobación de José, su prometido, como se recomienda a menudo en sociedad, o a su situación social. Ella sólo deja que Dios trabaje en su vida como mujer, independientemente de su estatus y olvidando lo que se dirá sobre ella. Esto le valió el título de la madre de Jesús. María es el modelo de una mujer que no presta atención a las palabras desmotivadoras y a estereotipos que le impedirían cumplir su misión. Ella abre un nuevo horizonte a su vida con la fuerza que Dios le da. Las mujeres africanas están llamadas a ubicarse a sí mismas en la escuela de María y a aceptar su misión de transformación social, con el fin de obtener un destino de vida y esperanza.[15]

Las historias de estas mujeres son grietas, una especie de revolución en una ideología ambiente. Sus actitudes y comportamiento se presentan como un discurso que se opone a la prohibición nacionalista, confirmando que, en situaciones precarias, debemos transgredir y romper tabúes con el fin de seguir adelante. Esta relectura de la genealogía femenina de Jesucristo reside esencialmente en el contexto de la promoción de las mujeres. De esta manera, la Biblia se transforma en una fuente de inspiración donde las historias de figuras femeninas representan un punto de referencia en torno al cual las mujeres africanas pueden interpretar y entender el mensaje de Dios en su contexto y sus realidades cotidianas. Al hacerlo, tomarán de la Biblia las energías necesarias para una transformación de la sociedad y para la felicidad compartida.

Una ética de un nuevo comienzo liberador

Marcellin Sètondji Dossou dice lo mismo cuando él propone una ética de un nuevo comienzo liberador. En el episodio de la mujer adúltera, él percibe una mente feminista esencialmente subversiva en Jesús. Esta subversión se expresa en la reacción de Jesús que, a diferencia de los que habían llevado a la mujer, se niega a condenarla:
“(…) Vete, y no peques más.” (Juan 8, 11)

La lógica liberadora de Jesús ofrece perdón, gracia y amor: la posibilidad de renovar la vida en él. De esta manera, Jesús critica la tendencia de los hombres a designar a las mujeres como causa y origen de sus males.[16] De acuerdo con la ley, no sólo es la mujer la que está sujeta al pecado, sino tanto el hombre como la mujer. Alcanza con leer la Ley de Moisés para entender que el adulterio no se limita al sexo y que, aun así, ambos actores deben ser sancionados mediante la ejecución tanto del hombre como de la mujer. La praxis, sin embargo, como está garantizada por hombres, terminó apartándose gradualmente de la ley misma, convirtiéndose en el instrumento de la razón de Estado, la razón de „género“. Poco a poco, fue olvidada la justicia para todos y sólo se mantiene la justicia contra las mujeres. [17] El espíritu feminista de Jesús se revela cuando salva a la mujer de una muerte sin justicia y le ofrece una nueva vida en Dios. Esta forma de feminismo consiste en destruir la civilización de la depredación en la sociedad. En esta civilización, hay un vicio que rodea a las mujeres y las conduce a la muerte. El hombre juega un rol de dominación y la mujer un rol de sumisión. Es un vicio que rodea a la mujer y la pone en el „medio“, como es el caso de la mujer adúltera. La situación de esta mujer se corresponde con la del sexo femenino en general y, en particular, con las de las mujeres africanas que todavía están en el medio de la violencia y rodeadas por el peso de la muerte. En esta situación, se les niega su derecho a hablar y se las culpa de todos los males. De esta manera, las mujeres se encuentran sitiadas, sin vida y sin dignidad.

Frente a esta situación y partiendo del análisis de la historia de esta mujer con Jesús, Marcellin Sètondji Dossou ofrece una teología del des-rodeo. [17] Tanto hombres como mujeres deben ponerse de acuerdo para romper el cerco que ahoga a las mujeres en la sociedad. Todos ellos deben concordar en considerar las relaciones entre hombres y mujeres como un círculo cuyo centro es el Señor Jesús: todos los demás hombres y mujeres serían nada más que puntos de la circunferencia equidistantes del centro. El des-cerco es principalmente un rechazo a todas las demandas de dominación, del silenciamiento de las mujeres, de condena de la imaginación, de ciertos aspectos de nuestras propias tradiciones, de crímenes en el nombre de la tradición. Se trata de un feminismo de plena renovación de la vida que nos hace conscientes de nuestra necesidad de la misericordia de Dios y de su negativa a condenarnos. Jesús es el único que nos da gracia.

Conclusión

Una hermenéutica feminista de la liberación es una herramienta favorable para el desarrollo de las mujeres. Su base es la re-lectura de la Biblia. Los diferentes enfoques de Elizabeth Cady Stanton, Elizabeth Schüssler Fiorenza, Marie-France Bayedila Bawunina y Marcellin Sètondji Dossou desarrollan una lectura de la Biblia que rompe los prejuicios acerca de las mujeres, es por eso que las libera. Estos enfoques utilizan esencialmente la dimensión liberadora del Evangelio. Las mujeres africanas deben admitir que hay que salir y dejar atrás esta lógica del pecado, donde la ley, las costumbres y las tradiciones reinan como asesinos despiadados. ¡Deben entrar en la lógica de liberación de Jesús que les da una voz!

 

Respuesta de Tania Oldenhage

Este artículo de Fidèle me hizo maravillar por la fuerza de las obras feministas sobre la Biblia. Hoy ya podemos mirar hacia atrás a décadas de escritos feministas en el campo de la crítica bíblica. Como Fidèle muestra vívidamente, los trabajos feministas sobre la Biblia son capaces de trascender tiempo y espacio. Cuando a fines del siglo XIX se publicó la “Biblia de la mujer” de Elizabeth Cady Stanton, es posible que no haya habido una audiencia para apreciar este gran logro, tal como sugiere Fidèle. Pero hoy, algunos de estos comentarios feministas tempranos pueden inspirarnos con su ingenio y audacia no convencional. Ellos nos pueden animar a romper estilos de escritura académica establecidos y a leer los textos bíblicos a contrapelo con humor y confianza. El artículo de Fidèle también traza el camino en el que las obras feministas sobre la Biblia ya publicadas en Occidente pueden respaldar a las mujeres africanas que están activas hoy en las iglesias. La hermenéutica bíblica de Elisabeth Schüssler Fiorenza se publicó en la década de 1980 en los Estados Unidos y fue recibida después en su mayor parte por las académicas feministas blancas en Europa y América del Norte. Hoy, tres décadas más tarde, el enfoque hermenéutico de Schüssler Fiorenza es aplicado por las teólogas feministas africanas a los contextos donde las mujeres necesitan con urgencia apoyo para encontrar su rol en la iglesia y en la sociedad. Me pregunto si quizás, el trabajo de Schüssler Fiorenza es sólo ahora capaz de desarrollar plenamente su poder transformador. Fidèle continúa describiendo las obras de Marie-France Bayedila Bawunina y Marcellin Sètondji Dossou y su importancia para las mujeres africanas. De esta manera, ella recupera también el significado de un texto la genealogía en Mateo 1que, en mi tradición, a menudo ha sido dejado de lado por irrelevante. Al releer las historias de las cinco mujeres en el comienzo de Mateo a través de los ojos de las mujeres africanas también habla a mi propio contexto europeo instando a las teólogas suizas a seguir adelante con su causa como Tamar, Rahab, Rut, avanzaron a pesar de los muchos obstáculos.

 

 

[1] Elizabeth Cady Stanton et al., The Woman’s Bible, disponible en www.gutenberg.net, (consultado el 13 de octubre de 2013).

[2] Todas las citas bíblicas están tomadas de la versión de Reina Valera 1960 (RV 1960).

[3] Elisabeth Schüssler Fiorenza, In Memory of Her. A Feminist Theological Reconstruction of Christian Origins. New York : The Crossroad Publishing Company, 1983, p. 8.

[4] Ídem, pág XXX

[5] Ibid.,p. xiv.

[6] Ibid, p. 61.

[7] Elisabeth Schüssler Fiorenza, Bread not Stone, Boston, Beacon, 1985.

[8] Mientras que el androcentrismo se por caracteriza una actitud de la mente, el patriarcado es un sistema socio-cultural en el que algunos hombres ejercen poder sobre otros hombres, mujeres, niños, esclavos, los pueblos colonizados. Cf. Elisabeth Schüssler Fiorenza (nota 2, página 69 de la traducción al francés de En memoria de ella. xxx

[9] Marcellin Sètondji Dossou et Marie-France Bayedila Bawunina, Libérer la femme africaine pour une voie chrétienne du féminisme en Afrique, Collection : Cahiers de la Nouvelle Conscience Africaine, N°3, Yaoundé, Sherpa, 2003.

[10] Ibid p. 5.

[11] El texto no menciona el nombre, sólo dice: “La mujer de Urías”.

[12] Op. Cit, p. 6.

[13] Marie-France Bayedila Bawunina, Op. Cit., p. 21. [traducción . E.Z.]

[14] Ibid., p. 25.

[15] Marcellin Sètondji Dossou y Marie-France Bayedila Bawunina, Op. Cit., p. 31.

[16] Marcellin Sètondji Dossou y Marie-France Bayedila Bawunina, Op. Cit., p. 64.

[17] Ibid, p. 63.

(Traduccion: Maria de los Angeles Roberto)

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